martes, 29 de octubre de 2013

Lucha


He agotado el saber, 
mi vida inadecuada,
hoy he destruido a mi ser,
no tengo nada que perder.

Han tallado mi cruz de madera,
me han puesto los clavos,
y están esperando a crucificarme.

Ellos han puesto mi nombre,
en su deseo de aniquilarme.
En mi última noche mi amor,
ha venido a despedirse de mi.

Y a lo lejos un golpe de optimismo,
galopando en sus caballos,
la cruz cae al suelo,
sintiéndome liberado.

He vuelto a saber,
he dado una pizca de sal a mi vida,
hoy he construido a mi ser,
pero aunque no tenga nada que perder...

...he de seguir luchando

El errante H


Has cruzado la linea del pecado
y en los túneles enigmáticos,
buscas tu sombra.
No hay más salida del vacío
de tu pensamiento.
Estás atrapado en una espiral.

Confuso buscando la utopía,
la felicidad efímera en tus movimientos.
Atraído por la derrota, por el fracaso,
confuso en medio de tus miedos.

Has cruzado la linea de fuego,
y arrastrado por el pecado,
observas el paraíso perdido.

Te han llevado las malas hadas,
al jardín secreto de la oscuridad,
divagando cual errante
transmitiendo furia tormentosa.

C


Sólo cincuenta.
un espejo sin bordes,
tarjetas de débito,
billetes de cinco.
Polvo.

Dilatados sentidos,
bailes extraños.
Ciudad a oscuras,
vicio y saliva.

Amor en billetes de cinco,
polvo blanco.

C

(tú)

Te observo, te miro, soy inquieto.
Perdería mi tiempo en verte todas las noches,
a mi lado izquierdo de la cama.
Bebo los versos y me atraganto
cuando veo la palabra guapa.
Me quedo atontado, impresionado,
me gustas, me encantas.
Y lejos en la soledad no puedo decirte nada.
Te veo, te sueño, te escribo,
veo en el espejo el reflejo,
lo imposible, lo dramático.

La claridad de un océano
como luceros que dan bienvenida a mi vida una vez más

sábado, 26 de octubre de 2013

london Alb

London Calling

Londres, lambrettas y Vespas,
caminabas sólo por Soho,
un joven con un rayo pintado
cantó a tu oído "Ziggy Stardust".

Te encontraste a George por las calles,
y tu flequillo se despeinó en cuestión
de pocos segundos.

Había libros tendidos en las calles,
uno de ellos de un americano,
lo observaste bien, lo compraste.

Leíste las historias del yankee,
excitadas palabras para una señorita joven
Henry Miller te llevó a su regazo literario.

Fuiste por Abbey Road,
pero ya no estaba LENNON.

Rabiosos indefinidos

Rabiosos indefinidos.

Enciendo un cigarro,
quiero oír Sweet home Alabama,
estás tirada en la cama,
mirando revistas extrañas.

Masajeo tu cuerpo
todo deslizante,
otro cigarro más apurado,
hace calor en la oscuridad.

Nos quedamos atrapados,
bajo las sábanas.
Tus labios pintados de rojo,
dan bienvenida a perder el conocimiento.

Nos hemos quedado locos,
rabiosos indefinidos,
mostrando toda la rabia,
en una guerra sin enemigos,

No hay revistas en la cama,
sólo dos cuerpos tendidos,
labios rojos por el torso,
esperando levantarnos,
la resacas de tus besos,
acariciando estos versos.


El verano de tus ojos

Hacia el verano de los sueños.

Cuando gozaba de ciertas necesidades,
bailaba tango en un salón americano,
y Miles tocaba la trompeta,
hacía calor y bailabas sin ropa.

Era el verano de los sueños,
era agosto acalorado en la costa oeste.
Era un sueño, era verano,
y todo se reflejaba en tus claros ojos.