He agotado el saber,
mi vida inadecuada,
hoy he destruido a mi ser,
no tengo nada que perder.
Han tallado mi cruz de madera,
me han puesto los clavos,
y están esperando a crucificarme.
Ellos han puesto mi nombre,
en su deseo de aniquilarme.
En mi última noche mi amor,
ha venido a despedirse de mi.
Y a lo lejos un golpe de optimismo,
galopando en sus caballos,
la cruz cae al suelo,
sintiéndome liberado.
He vuelto a saber,
he dado una pizca de sal a mi vida,
hoy he construido a mi ser,
pero aunque no tenga nada que perder...
...he de seguir luchando