domingo, 22 de julio de 2012

8 minutos


Nos conocimos una noche que estaba pinchando yo en un garito de rock and roll. Ella estaba tomando una piruleta roja y miraba con cara desafiante. Para finalizar puse una de los Led Zeppelin, brillante armonía para que ella  me mirase toda la canción a la cara. Dejé  la cabina y me metí al baño. Salí y estaba ella esperándome y durante los ocho minutos de canción no dejó de sonreirme. Me quedé allí acariciando su pelo, mientras el fin de Stairway to heaven llegaba.
Después seguimos la fiesta, pero nunca olvidaré la magia y su luz, esa que nunca se puede olvidar

miércoles, 11 de julio de 2012

Rock en La plaza y...


Toni- ¡Joder! Como se están enrollando los Reinci
Salva- ya te digo, están tocando todas. Y luego Boikot, va nos espera una cojonuda.

Reincidentes toca Jartos de aguantar y acaba con la mítica Vicio. Mientras Toni y Salva cantan la última frase de la canción.
"Sin olvidar que estamos jartos de aguantar"

Toni- Sin vicio no quiero estar.
Salva- es sin vicio no puedo estar.
Toni- Da igual si al fin y al cabo es lo mismo. Pasame el cubata.
Salva- ¡Coño y esas tías de allí! ¿Quienes son?
Toni- Laura y Bea.
Salva- ni puta idea.
Toni- Claro es que el año pasado te quedaste en Leganés y normal que no las conocieras.
Salva- ¡Joder! Presenta, que aún estás a tiempo.

Toni se acerca a Laura y a Bea, y les presenta a Salva.

Bea- Oye a mi tu cara me suena.
Salva- Ni idea.
Bea- si, si, me suenas mucho. Yo soy de Getafe.
Salva- ¡ah! pero yo salgo por Leganés.
Laura- Cuando dice que les suenas, es que te conoce.
Bea- Ya sé, en unas fiestas mi prima Marta nos presentó, tu estabas muy majete aquella noche.
Salva- Coño ya me voy acordando, ibas con un chico y una chica rubia.
Bea- En efecto.
Toni- Oye vamos a ver a Boikot, os venís.
Bea- no sé, ve tu si quieres. ¿Salva qué haces?
Salva- yo a los boikot me da igual verlos, por que los veo siempre.
Laura- Toni, yo me voy contigo que a mi me encantan.

Al paso del tiempo mientras Toni y Laura bailan. Salva comienza a intimidar cada vez más con Bea, y cuando acaba el concierto un dj, se pone rock urbano, y se toman varios chupitos de whisky, para emborracharse y perder quizá un poco la vergüenza. Es Bea, quien a la tercera ronda de chupitos baila una de los suaves y entre cánticos al acercarse, Salva no duda más y se lían. A lo largo de la noche se van emborrachando y cuando Salva llega a su coche ve algo, que Bea no se lo puede creer....
Continuará

Placeres básicos

He perdido uno de esos discos de Joan Baez que tanto nos gusta. No sé donde lo he dejado y ni si quiera se si lo he dejado a alguien. Seguro que lo presté. No será lo mismo engancharnos la mitad del día escuchando sus discos y cantar todas sus canciones en voz alta. ¿Qué diría Joan de todo esto? Seguramente que haría un disco nuevo con un chip para que no los perdamos.
Esta noche vas a venir a casa y lo querrás escuchar. Te diré una escusa barata para quedar bien.

Laura- ¡Qué tal cariño!
Ramón- ¡muy bien!
Laura- Por cierto me dijo Elena, que ya te dará el disco de Joan Baez que está de una viciosilla cuando lo escucha que no quiere dartelo ahora.
Ramón- que no tarde mucho, que llevo toda la mañana echándole de menos.
Laura- Será por que te recuerda a alguien especial...
Ramón- Seguramente sea por eso
Laura- ... que te lo haya traído especialmente para tí,
Ramón- ¡oh! esto, si que me parece formidable. Te haré tu cóctel de piña colada.
Laura- Se conseguir los placeres básicos de esta vida.

jueves, 28 de junio de 2012

La sombra perpetua

Realmente ya no la conozco. Es una sombra perpetua a mi alrededor. Habita en mi casa, y no habla. No recuerda. No sabe si mañana será mejor o peor. El día que perdió la razón yo jugaba con mi patinete, y vi a mi madre llorando sabiendo que había perdido una persona muy importante, pero nunca derrotada sigue y se levanta soñando que va a decir su nombre. Pero nunca llega ese día... Maldito Alzheimer.

jueves, 21 de junio de 2012

Los besos que nunca te di

LOS BESOS QUE NUNCA TE DI.

Habían pasado trece años desde nuestra última actuación. Nos vimos en el Star Club Bar, en la calle Manuela Malasaña, estabas tomando una cerveza, y yo bebía un Gintonic. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Recuerdo con claridad los besos apagados de un adiós premeditado, un final para mí y un principio para ti, algo alocado tras un final conflictivo, en el que nos deseamos primero lo mejor, y luego mis celos hicieron que te deseara que te fuera mal la vida.
Bebiste la cerveza y mi gintonic ya estaba debajo de mi garganta. Me tocaste la cara, como una caricia suave, tan suave que me hipnotizó durante varios segundos. Me contaste que seguías actuando y que te coronaste en el Price, aquella noche del año dos mil. Como un idiota me interesé por ti, me dijiste que querías bailar como Isadora Duncan, pero que tus piernas no eran como las suyas. Por lo menos intentabas llegar a algo, cosa que yo cada vez estaba más pendiente de mis proyectos cortos, y no me daba tiempo a planificar un poco mejor mi vida. 
Nos bebimos la segunda y la tercera ronda, y tu ibas un poco suelta con ese vestido de tirantes rojos que éstos caían por los hombros  mientras reíamos de nuestras actuaciones pasadas, que acababan en noches frenéticas con la mitad del reparto acabando borrachos por las calles de Madrid.
Salimos del Star Club, bien borrachos. Hicimos la última escena, y al final cambiaste el guion y finalizaste con la frase que te dije cuando me despedí de ti.
“No seas tan masculino, y dame los besos que nunca me diste”
La besé y me fui corriendo, no quería mirar atrás. Nunca. Me fui corriendo evitando cualquier contacto con ella.
FIN

jueves, 14 de junio de 2012

Aquella canción de Pulp

Has coleccionado todos tus momentos,
tus viajes, tus recuerdos, y aquella vez,
cuando como locos hicimos lo que todos.
Bebimos las últimas copas y reímos.
Pero quien eramos antes de conocernos,
dos extraños que se miraban en el semáforo.
Mezclábamos alcohol puro con cervezas
y nos las bebíamos de un trago.
Recuerda aquella vez que nos vimos en el cine,
al salir me pediste que te dijera la hora,
eran las doce y diez y habías perdido el metro.
Te acompañé para que no fueras sola a casa,
y cada metro que andábamos era necesario 
para que se acercara más nuestra relación.
Llegamos a tu portal, te tiré un beso al aire,
me fui, te reíste con esa loca risa.
Pasaron los días y quedamos en la discoteca,
sonaba techno de Detroit, y bailabas con tus amigas,
yo bebía whisky, y tus labios rojos no accedían
tan fácilmente a saborear el pecado que te traía.
Y ahora ha pasado cierto tiempo para sacar 
de mis ojos las lagrimas de un no buen recuerdo.
Pero seguiré escuchando esta canción,
como cuando locos hacíamos como todos, 
saltar y gritar aquella canción de Pulp.

trip

EL TRIP.

¿Qué recuerdas?

Recuerdo aquellas voces, aquellas paredes como se movían y a ellas, las recuerdo perfectamente. Fue una noche un poco extrema. Al entrar en la puerta el introdujo en mi boca el cartón y allí comenzó mi primer viaje. Si el primero y el último. Recuerdo tres canciones, y tres grupos, lo demás todo fue rodado hasta que llegué a la habitación y mis ojos se cerraron. 

Y ahora, ¿volverías a hacerlo?

No sabes que lo mejor es la primera vez, cuando todo es desconocido. No tientes al diablo que tenemos dentro. 
Dijo el paciente mirando a los ojos al medico.